Todos los seres humanos tenemos sueños. Todas las personas sabemos en el interior de nuestro corazón que tenemos aspiraciones y anhelos, que si se realizan, nos harían sentirnos como si nuestra vida tuviese un verdadero sentido.
El problema es que la mayor parte de las personas, en un momento determinado, tienen la sensación de que esos sueños que un día tuvieron han desaparecido. ¿Porqué sucede esto? ¿Qué ha pasado para que todas esas personas abandonen en el camino de lograr sus mayores aspiraciones? Muchas de estas personas se mantienen autoengañados, tratando de no pensar en que han dejado morir sus sueños. Es más fácil ponerse justificaciones mentales para no hacer algo, que tener el coraje de reconocer que esos sueños todavía laten en nuestro interior, y tener el valor necesario para hacer que vuelvan a florecer.
Me gustaría hacerle una sencilla pregunta:
¿Está viviendo sus sueños?
Si la respuesta es NO, le haré una nueva pregunta:
¿Porqué no?
Muchas personas caminan por la vida aparentemente con la actitud de que van a estar aquí para siempre. Pero le garantizo que no es así. La vida es demasiado corta para desperdiciarla. Tome conciencia de que este es su momento, su día, su generación… de que esta es la vida,… y está pasando. ¿A qué está esperando? ¿Le gustaría llegar al final de su vida frustrado por no haber desatado todo su máximo potencial cuando podía haberlo hecho? ¿Quiere conformarse con vivir una vida mediocre y gris cuando tiene el potencial de hacer realidad sus mayores sueños? Puede que ahora esté pensado “Solo estoy esperando a que llegue el momento adecuado para hacerlo”. Le garantizo que ese momento nunca llegará si no comienza a tomar acción de inmediato en pos de sus sueños. Recuerde siempre que “Un día de estos no es ninguno de estos días”. No existe en el calendario, y por lo tanto nunca llegará.
El mejor momento para comenzar es AHORA. Este mismo instante, esta milésima de segundo, es el momento ideal para comenzar. Ahora está usted vivo, respira, tiene energía… Esa es la magia de la vida. Cuando una persona está viva ha de tomar conciencia de que cada instante, a pesar de lo mal que le puedan ir las cosas, es una nueva oportunidad de comenzar de nuevo y crear la vida de sus mayores sueños.
Ahora puede que usted esté pensando: “Pero no me entiende, es que yo tengo miedo”.
Si es así, me gustaría hacerle una pregunta:
¿A qué tiene miedo?¿A cometer algún error? ¿A tomar una decisión equivocada? ¿A qué las cosas no salgan como usted tiene previsto? ¿A no tener lo necesario para lograrlo? ¿A qué se rían de usted las personas que tiene a su alrededor? ¿Al que dirán?… O a lo mejor su caso es justo el contrario: ¿Tiene miedo a lograr el éxito y a las consecuencias que esto pueda traer? ¿A que sus amigos le miren mal después de haber triunfado?…
Permítame decirle algo con la máxima claridad: Todos estos miedos pueden estar muy justificados. Pero le garantizo que si no hace nada por tratar de convertir sus sueños en realidad, va a tener que enfrentarse a un miedo muchísimo mayor cuando esté llegando al final de su vida.
Ese miedo llegará cuando se haga la pregunta:¿QUÉ HE HECHO CON MI VIDA?
La respuesta a esta pregunta es para muchas personas totalmente descorazonadora. No permita que esto le suceda a usted. Si está leyendo estas líneas, esto me indica que es usted una persona dispuesta a tomar acción para hacer que las cosas sucedan en su vida. Ese es el primer paso que puede transformarlo todo.
Ahora le pregunto:
¿Va a permitir que esos miedos, la gran mayoría infundados, le impidan vivir la vida de sus sueños?
¿Son suficientes esos miedos para detenerle? Espero que en este mismo instante esté gritando a pleno pulmón
¡POR SUPUESTO QUE NO!
Mi experiencia como entrenador de desarrollo personal y formador, me permite afirmar que los miedos son la causa fundamental por la cual las personas no terminan haciendo sus sueños realidad. Los miedos les paralizan, y les impiden generar un movimiento que pueda llevarles a los resultados que tanto desean.
En mi curso “Como Desatar tu Máximo Potencial”, me esfuerzo en ofrecer a los asistentes las mejores herramientas y las más efectivas técnicas en el área de la superación personal. Mi principal objetivo es hacerles descubrir que poseen un potencial por descubrir prácticamente ilimitado. Son varias horas intensivas, que terminan con la realización de un ejercicio verdaderamente impactante. Justo al final del seminario invito a todos los participantes a poner en práctica todos los conocimientos adquiridos realizando una caminata con los pies descalzos sobre un pasillo de cuatro metros de brasas ardiendo al rojo vivo. Obviamente no hago esto para enseñarles nuevas habilidades de picnic, sino para que descubran que si son capaces de hacer de forma sencilla algo que creen “imposible”, ¿Cuántas de las cosas que actualmente creen que son imposibles en sus vidas no podrían lograr? El resultado de esta experiencia es verdaderamente espectacular.
Muchas personas experimentan al final de ese pasillo una sensación de “poder personal” como nunca antes la han sentido en su vida. Para la gran mayoría de las personas, es un ejercicio que destruye sus limitaciones generalmente autoimpuestas y les libera desvelándoles que su potencial es ilimitado. En ese instante descubren que pueden lograr mucho más de lo que están logrando si simplemente deciden desatar su máximo potencial en cada instante de sus vidas.
Muchos de esos asistentes me han comentado en cartas y mensajes después del seminario que esa poderosa experiencia supuso un momento decisivo en sus vidas. Uno de esos momentos en los que nos damos cuenta de que nosotros PODEMOS hacerlo.
Le invito desde estas líneas a que ese momento sea AHORA para usted. Ha llegado el momento de comenzar a desatar de una vez por todas absolutamente todo su potencial y reclamar a la vida aquello que merece. Como decía Walt Disney “Si tienes un sueño en tu corazón, y de verdad crees en él, corres el riesgo de que se convierta en realidad”.
Todo lo que necesitan sus sueños es que usted les de la oportunidad de que se conviertan en realidad.
Présteme atención. Si tiene aunque sea una pequeña chispa en su corazón de un sueño que verdaderamente suponga algo importante para usted, comience a alimentar esa pequeña chispa hasta transformarla en una llamarada. ¡No permita que sus sueños mueran sin darles la oportunidad de hacerse realidad! Ha llegado el momento de recuperar sus sueños y comenzar a crear la vida que usted siempre ha deseado, y que desde luego merece.
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